Para un enlace, tu WhatsApp, la clave del wifi o cualquier texto. Descárgalo en PNG o en SVG, sin marca de agua, sin registro y sin límite de escaneos.
Un QR con el enlace de tu carta digital. Cambias los platos cuando quieras y el código sigue funcionando: no hay que reimprimirlo.
El cliente escanea y el teléfono se conecta solo. Se acabó el papelito pegado en la pared.
El PNG sirve para casi todo. El SVG no pierde nitidez por grande que lo hagas: es el que le pasas a la imprenta.
No. El enlace va escrito dentro del código, no pasa por ningún servidor nuestro. Funcionará mientras exista la página a la que apunta, aunque este sitio desaparezca.
Con este tipo de QR no, porque no hay intermediario. Si necesitas contar escaneos, se hace midiendo la página de destino — es lo que dejamos configurado en los sitios que entregamos.
La regla práctica: 2 cm mínimo para escanear de cerca, y para lejos súmale 1 cm por cada 10 cm de distancia. Un QR de mesa con 3 cm va sobrado; uno de vitrina, 10 cm o más.
Sí, pero con cuidado: no debe tapar más del 20% del centro. Si lo vas a hacer, descarga el SVG, colócalo con tu editor y pruébalo con dos teléfonos distintos antes de mandarlo a imprimir.
No. El código se genera dentro de tu navegador con nuestro propio programa. Nada de lo que escribes sale de tu equipo.
Es el máximo que cabe con un nivel de corrección de errores alto, que es lo que hace que el código siga leyéndose aunque se raye o se ensucie. Para enlaces y textos cortos sobra.
De poco sirve un código bonito si la página a la que llega está lenta o no se ve en el celular. Diseñamos sitios para negocios en Panamá desde $350.
Ver el portafolio